Construir jugando

Normalmente se señalan muchos motivos por los que la cabeza de un adulto está mucho menos despejada que la de un niño. Razones por las que tenemos cada vez mayores limitaciones mentales a medida que pasan los años, sin que esto signifique necesariamente que seamos viejos, cuando nos sentimos incapaces de hacer determinadas cosas que un crío haría con la minga o nosotros mismos a su edad.

Los niños tienen una facilidad tremenda para adaptarse a las reglas de cualquier juego y competir con una agilidad portentosa de una forma casi instantánea. A nosotros, nos cuesta leerlas, aprenderlas y somos casi inútiles a la hora de aplicarlas de una forma mínimamente versátil.

Los mayores nos bloqueamos, sentimos un tremendo dolor de cabeza cuando tenemos que pensar más de la cuenta en acertijos, enigmas, claves o conceptos abstractos. Estamos tan acostumbrados a manejar asquerosos y aburridos instrumentos materiales, tangibles, plenos de realidad, que nos abruma cualquier cosa que nos conduzca hacia un mundo imaginativo. Todo tiene que tener un sentido, una utilidad. No sabemos jugar por el mero hecho de jugar.

Eso de por sí resulta tremendamente triste, pero todavía más si uno se da cuenta de los tremendos beneficios mentales que llevan aparejadas actividades lúdicas que sólo realizamos en la infancia y abandonamos a medida que crecemos. Quizá yo en esto juegue (nunca mejor dicho) con algo de ventaja, debido a que por mi trabajo y circunstancias personales paso mucho tiempo con niños, pero también necesito épocas de regeneración mental en este sentido. Esta Navidad, época por excelencia de juguetes y de niños, ha sido una de ellas.

Durante estos días he vuelto a descubrir el placer que encierran cosas aparentemente tan tontas como completar un circuito de obstáculos con una bolita, realizar una construcción, poner tus reflejos alerta para buscar parejas, mover las fichas sobre un tablero (a falta de éxito a la hora de hacer lo propio en la realidad) o guiar a tu muñeco (ahora se dice avatar o personaje) para que salte de plataforma en plataforma rumbo a lo desconocido.

De entre todas las cosas, me gustaría hablar de los juegos que implican construir algo, desde un puzzle hasta un Lego, pasando por mis juguetes favoritos de todos los tiempos, los Playmobil. Existe una magia especial y única en ese tipo de actividades. Parece mentira lo fácil que olvidamos este tipo de cosas cuando empezamos a tirar hojas del calendario y a no contar las estaciones.

Se trata de montar algo que ha sido diseñado para tu divertimento, de erigirnos en dueños y señores de una ciudad fantasiosa en la que podemos controlarlo todo. Hasta tal punto que tenemos el poder de destruirla y rehacerla a nuestro antojo sin más preocupación que la de no perder ningún elemento. Todo consiste en ensamblar, casar, poner en contacto fragmentos que están inevitablemente condenados a unirse y tener una vida en común. Justo lo contrario de lo que solemos hacer en nuestra vida de adultos, donde nos empecinamos en separarlo todo, en categorizar, clasificar, etiquetar hasta lo obsesivo.

Somos incapaces de ver la figura conjunta, el cuadro general que surge tras reunir todos sus componentes. Nos empecinamos en ver la vida como trozos inconexos, sin darnos cuenta de que en algún momento de nuestras fracasadas existencias nos bastaba con triunfar elaborando un Mecano, resolviendo un rompecabezas.

Luego la ausencia de tiempo nos devora. Somos incapaces de gastar minutos de en algo que no nos conduzca hacia el sentido capitalista de la eficacia. Nos creemos que sacamos provecho de cada instante que marcan las manijas del reloj, pero en realidad desaprovechamos nuestras vidas. Nos domina el nerviosismo y la ansiedad, somos inútiles a la hora de concentrarnos, tenemos que estar pendientes de nuestras necesidades creadas, del artificio que hemos construido en una vida llena de preocupaciones fútiles.

Más nos valdría volver a la época en la que construíamos jugando. Antes de que nos lo cargáramos todo.

 

 

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Reflexiones y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s